Dicen que el dinero no da la felicidad... y puede que sea cierto, pero la falta de dinero sí da mucho estrés.
En las comunidades afro, hablar de plata todavía es casi un tabú. Nos enseñaron a trabajar duro, pero no a administrar bien. Nos inculcaron la generosidad, pero no la planificación. Y sin darnos cuenta, heredamos una cultura del esfuerzo sin estrategia. Este capítulo no es para volverse tacaño, sino para aprender a ser inteligente con los recursos. Porque el negro trabajador ya existe, ahora hace falta el negro inversionista, planificador y visionario. "El dinero no cambia al negro; revela si aprendió o no a gobernarlo." Aquí aprenderemos a manejarlo con cabeza, corazón y comunidad: cabeza para planear, corazón para compartir, y comunidad para multiplicar.