Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Pero el pueblo afro sabe que, muchas veces, detrás,
delante y alrededor de un gran hombre hay varias mujeres sosteniendo el mundo. La mujer negra no solo cuida; también crea, educa, lidera, negocia y revoluciona. Y lo hace sin pedir aplausos, con el mismo amor con el que cocina, aconseja o enseña. Durante siglos, fueron las que mantuvieron la fe cuando el hombre fue llevado a la guerra o al exilio.