Dicen que el negro es fuerte, trabajador y echao pa'lante... pero también hay algunos que parecen tener doctorado en "mañana empiezo." La pereza es traicionera. No se presenta con pijama ni con almohada, a veces llega vestida de frases elegantes como:
"Estoy esperando el momento perfecto." "Voy a orar primero." "Es que me da miedo fracasar." Y mientras esperamos el "momento perfecto", el tiempo perfecto pasa. La pereza no es solo no moverse, es no decidirse. Es ese estado de mente donde hay ideas, pero no acción. Y ahí es donde el éxito se aburre y se va con otro más disciplinado.